lunes, 3 de marzo de 2008

cronica de una muerte anunciada


El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levanto a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo.Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en ese sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros.Siempre soñaba con árboles, me dijo Placido Linero, su madre, evocando 27 años después los pormenores de aquel lunes ingrato.

reescritura:

La noche en que se iba suicidar Cesar estaba junto a la ventana y desde lo lejos diviso un reloj y vio que eran las 3:00 de la mañana y esperaba el amanecer . Habia tenido un dulce recuerdo con arboles y una jungla en la cual se sentia muy feliz mientras caminaba entre toda la maleza dezcalso, en lo que caminaba esa malesa se convertia en cenisaz que le quemaban los pies, lo cual hacia que aumente su velocidad, su pecho latia fuerte su corazon se iba a salir.

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